TAUROMAQUIA EN TACABAMBA

TAUROMAQUIA

Palabra de origen griego.  Tauro = toro  ;  maquía = pelea, lidia.  .   Su traducción actual es «corrida de toros» o  «tardes taurinas».
Es la costumbre implantada por los españoles desde que invadieron y se apoderaron de América.
Los pueblos y ciudades han llegado a considerar esta «distracción» como indispensable en sus festividades patronales y ferias, pues realzan las celebraciones y atraen multitudes.
Tacabamba tiene un historial taurino desde la llegada de Diego Niño Ladrón de Guevara y su piquete de soldados a partir de 1545.
Sin embargo, en la actualidad esta costumbre está siendo cuestionada por las entidades protectoras de animales, movimiento que lentamente va cundiendo en la conciencia de la gente.
Por razones obvias me limitaré a comentar muy escuetamente cada una de estas fotografías:

Impresionante, por decir lo menos es la multicolor presencia del público en el la Plaza Monumental de Tacabamba, obra de alta performance entre las plazas de la región y del país. Aunque su uso sirve plenamente una sola vez al año, se le puede dar aplicaciones artístico culturales y eventos muy diversos. Pese a que aún no está terminada, significa desde ya un prestigio para el terruño.

Entra en escena el personal o equipo taurino contratado para presentar su saludo al Juez de Lidia y al público al que se debe y recibe el aplauso de la afición en todos los tendidos. Las bandas de músicos interpretan pasodobles y huaynos de nuestra región. Hay derroche de entusiasmo y alegría entre las familias y asistentes de la localidad y visitantes.

Hay temor en la primera suerte y destreza y valentía en las siguientes. El público grita el olé característico y aplaude las buenas faenas. A veces se escucha un griterío si el cornúpedo llega a coger y golpear al diestro.  Son toros de casta nacionales o extranjeros, igual que la cuadrilla de toreros. Los burladores o salvavidas cumplen su función en los momentos más escalofriantes.

También con la muleta los pases son precisos y muestran no solamente la destreza del torero, sino la calidad o casta del toro de lidia para prestigio de la ganadería a la que pertenece.

Si bien es pintoresca esta escena, es aquí donde empieza el castigo cruel para bajar la bravura del animal. El público protesta airado con palabras de grueso calibre y silbidos. A veces arroja objetos contundentes al ruedo. El mal trato al bravío se ha iniciado, pero igual, la afición contempla todo.

No es uno, son varios los pares de banderillas que soporta el agente pasivo del espectáculo.

Las galerías se desbordan en aplausos para el banderillero, celebran y brindan por el acierto.

La faena continúa y se repite con los cuatro astados de la tarde.

Primera estocada………      sin comentarios.

Segunda estocada……….   sin comentaros.

Tiro de gracia con el verduguillo……..   sin comentarios

Triunfal y vencedor se lleva las aclamaciones ……. sin más comentarios.

Epílogo del drama …………     sin comentarios.

Al caer la tarde todos a casa,  hasta el día de mañana  o hasta el próximo año.

bocanegraaugusto@hotmail.es

SEÑOR DE LA MISERICORDIA – 2014

SEÑOR DE LA MISERICORDIA – 2014

En el templo, frente a su pueblo que acude a la  misa solemne en su honor está el venerado Patrón Señor de la Misericordia, guía espiritual de Tacabamba.  Se conmemora su Festividad correspondiente al año 2014.  Su principal carácter es religioso, pero también tiene las características de una verdadera feria comercial, cultural, turística, de recreación, pirotecnia,  taurina, gallística, gastronómica, eventos musicales y bailables, concursos, reinados, caballos de paso y de los grandes reencuentros entre paisanos, familiares y amigos venidos de diferentes latitudes de la región, del país y del mundo. Nuestro Señor tiene 164 años con nosotros, desde 1850.  Su festividad patronal marca 122 años de celebrarse desde 1892.  (Ver su historia en el tema N° 91 del blog «Mi Tacabamba»)
La nave del templo resulta insuficiente para albergar a miles de feligreses, especialmente visitantes que se congregan para escuchar la misa solemne del día central 14 de septiembre. Impresionante muestra de espiritualidad y devoción, de identidad y comunión religiosa..
Un excelente coro sabe incentivar las más grandes emociones que lindan hasta las lágrimas en este sugestivo y enardecedor acontecimiento de fe y amor al Misericordioso.
«La Dolorosa» Madre de Jesús también recibe los homenajes y el tradicional cariño de los tacabambinos, amigos y turistas que acuden a la Fiesta Patronal.
Terminada la misa solemne, el coro entona el Himno al Señor de la Misericordia al unísono con toda la concurrencia y se inicia la tan esperada Procesión del Santo Patrono, seguido a cierta distancia por la imagen de la Virgen de Los Dolores.
Al salir del templo, el Atrio Mariscal Ramón Castilla bulle con la efervescencia del público creyente. Gran expectativa cuando aparece la imponente y piadosa imagen del Señor.
Preceden los hermosos estandartes que las familias obsequian a su Divino Misericordioso.
Allí está el Señor de la Misericordia, Patrón de Tacabamba, con su mirada intensa, fija y vigilante que escudriña nuestros corazones y electriza nuestras mentes en el contacto majestuoso con su pueblo. Alto como su cielo impresionante. Bondadoso como la filantropía de sus manos. Toda una plaza repleta de sus seguidores le aclama.

PROCESIÓN 14 DE SETIEMBRE

PROCESIÓN 14 DE SETIEMBRE

La procesión se desliza por el lado oeste del atrio. Realmente es un privilegio poner el hombro en las andas de nuestras venerables imágenes.  Es un acto espontáneo de profunda devoción y esperanza. Es muestra de agradecimiento por los favores recibidos y seguridad de que nuestras peticiones sean atendidas.  ¡Misericordia Señor!

Por el lado oeste de la plaza, la multitud acompaña la grandiosa manifestación de reverencia y humildad, pero a la vez, de orgullo y de complacencia por contar con una reliquia histórica y divina, imagen patronal de nuestros ancestros y heredad para las generaciones venideras.
Mi vida es parte de tu pertenencia Divino Cristo, lo que dispones es parte de tu Misericordia. Es mi reconocimiento infinito por tu milagrosa labor para con tu pueblo, para con todos tus creyentes. Tacabamba es tu hermosísima mansión y nosotros somos tus hijos Señor. Piedad y amparo, gratitud y fe inconmensurables.
Hoy en tu festividad te honramos con fervor y te pedimos la prosperidad de nuestros campos y ciudad.  Estamos todos a tus pies Jesús amado y bien reconocido Creador y Dios. Protégenos por siempre mi Señor.
Prosigue por el lado sur de la plaza, y la devota procesión sigue pausadamente y se acrecienta porque todos imploramos tus bendiciones y los que tengan que regresar a lugares lejanos, llevarán la inmensa satisfacción del deber cumplido y de la devoción inmarcesible. Reinas Señor en nuestros corazones.
Jirón Cuzco, lado Este de la plaza. Se muestra la magnificencia de la feligresía que sabe dar con su presencia el rotundo toque de grandeza espiritual, de fidelidad a su iglesia, de amor y perdón para con el prójimo.  Bienaventurados sean, porque ustedes alcanzarán la gloria.
En la esquina de los jirones Cuzco y Lima asciendes al atrio que te conduce nuevamente a tu templo. Es impresionante la magnitud de la devota concurrencia. Es tu día de fiesta Señor de la Misericordia, es día de alegría de tu pueblo.  Te agradecemos infinitamente Gran Patrón.
La Virgen de los Dolores cierra esta grandiosa manifestación de fe, los fieles alternan su compañía con la del Patrono y durante la procesión cuenta con su propia banda de músicos.
¡Viva el Señor de la Misericordia!  ¡Viva Tacabamba!
NOTA: A quien corresponda, gracias por tan expresivas fotografías, bajo de las cuales se  desliza la modestia de mi pluma.

EL SHIRINGO

EL “SHIRINGO”
La palabra shiringo es un modismo tacabambino con la cual se designa a un plato típico dentro de la culinaria, un potaje exquisito y original para el deleite de propios y extraños porque sale de lo común dentro de los tradicionales como son el cuy con papas, el sancocho, el tamal, las humitas, los chicharrones, etc que son propios de nuestra serranía. El “shiringo” fue inventado en nuestra cálida y panorámica Tacabamba.
Debió ser por la mitad del siglo pasado, que fue inventado el referido en el afamado “Alto Perú”, barrio de picanterías de la “Sucursal del Cielo”, cuando los bohemios de la época acudían al lugar, tras sus acostumbradas travesías a cerrarlas con broche de oro con la famosa chicha y sus piqueos.
Una tarde, habiéndose agotado los platos característicos, como el arroz “concolón”, estofado de cuy con zarza de repollo y cebolla, el “pedreao” o carne de coche (chancho) arrebozada con huevo, o su pellejo asado en brasas, cancha, mote pela, mote cauca, tortilla a la minuta con harina, cebolla y huevos, etc. No hay nada que preparar dijeron, y los chupistas ansiosos por saciar su hambre se agenciaron de algunos ingredientes, pidieron se mezclaran en tortilla todo lo recolectado, menos el caldo del salmón en conserva, que aparte aderezaron para servirse por cucharadas antes y durante el improvisado banquete.
Entre los autores de este feliz descubrimiento estaban Emiliano Guevara “Amito”, Absalón Herrera “Zarco”, Tobías Romero “Mono”, Miguel Goicochea “Vallino”, Paco Cardoso “Cadajo”, César Guevara “Tana”, Miguel Linares “Yucas” y el protagonista dueño de casa Alindor Gómez “Chocomel”.
Más que abundante, la tortilla estuvo riquísima y con su jugo picante mucho mejor, tanto, que decidieron repetir lo preparado, mientras tanto menudearon los vasos de chicha altoperuana surgiendo la idea de bautizarlo dándole sugestivo nombre. Se dieron muchos, pero el más acertado, propuesto por “El Amito” fue “Shiringo”, lo que aprobaron unánimemente y desde entonces se popularizó y perfeccionó para bien y prestigio de Tacabamba.
Esta es la versión que en síntesis narra el origen del muy típico plato, contado por tacabambinos de reconocida trayectoria por su identidad, el Dr. César Gálvez Vásquez y el Profesor Godito Portocarrero Olano entre otros.
Y usted, ¿ya comió el shiringo?. Para que no se le haga agua la boca, le aconsejamos visitar la tierra de las limas, mientras tanto, nos complace dar la receta, por supuesto sin el secretito que lo hace difícil de imitar.
Tortilla: Poca harina ablandada en agua hervida fría, huevos ligeramente batidos, conserva de pescado al agua (salmón, atún o portola con jugo o caldo) cebolla y hojas de cebolla picadas, lechuga, pimientos y tomate picados, condimentos al gusto; mezclar y freír.
Jugo: Separado de la conserva se prepara aparte con algo de chicha, culantro picado, ají, pimienta y cominos al gusto. No se calienta y se sirve en una bandeja para tomarlo por cucharadas o en vasos pequeños unipersonales.
Afamados gastrónomos dicen que en el shiringo no se apercibe el sabor a pescado sino otro característico muy agradable. De muchos otros que visitan Tacabamba su opinión favorable es general por el bendito y emblemático shiringo.

COSTUMBRES DEL AYER

COSTUMBRES DEL AYER

lachina

Los CASORIOS: En el ambiente campesino especialmente, por lo regular, los casorios o matrimonios eran arreglados por los padres de los jóvenes que deseaban cambiar de estado, dejar su soltería y formar una familia, los hijos tenían que aceptar la voluntad y conveniencia de sus padres. A veces sucedía que los contrayentes no se conocían anteladamente o todavía no se manifestaban por el casamiento y ya resultaban de novios aceptando las condiciones y fecha del compromiso. Empezaban por preguntar ¿Cuál es su gracia? es decir cual es su nombre.

La familia del novio regalaba algo costoso para la novia, por ejemplo un terreno, una casa de campo o choza, una vaca, dos ovejas, un “piajeno” mula o burrito, etc., en algunos casos dinero en efectivo. A esto llamaban la dote y era motivo de comentario general entre el vecindario.

Para el casamiento o casorio iban al pueblo los familiares e invitados previo arreglo con el cura y  el alcalde. Todos con «muda» o ropa de fiesta montados a caballo, la novia de blanco y en montura de lado, llegaban a la casa propia de uno de los suegros o familiares, o a la posada, con abundante fiambre de cuy con papas y tortillas de zapallo que compartían con los dueños de la casa,  alquilaban inverna para las acémilas y bailaban la primera noche con la banda de quenas. Al siguiente día, después de la ceremonia en la iglesia y de regreso a la campiña la fiesta continuaba.

parayco

La MINGA aún subsiste, es una costumbre de trabajo voluntario y gratuito, una especie de colaboración con los vecinos «hoy por ti, mañana por mí». La minga se pone en práctica en las diferentes tareas de la chacra, como la arada, siembra, deshierbo, cutipa, cosecha, desgrana, etc. También la minga se hace en trabajos comunales y  se le llama «faina» (viene de faena) que son pedidas por las autoridades locales como el teniente gobernador, el teniente alcalde para limpiar caminos y cementerios, abrir acequias de regadío, construir escuelas, etc.

El  PARARAYCO es una fiesta familiar y vecinal al terminar la construcción de una casa que casi siempre es la «techa», ya sea de paja, de broza o de teja. Se avisa al vecindario que no  pudo estar al tanto por medio de la quema de cuetes de arranque (cohetes) y golpe de bombo; se ofrece almuerzo de sancoho,  una comida suculenta de cuy con papas, (a los padrinos cuy cruzado y chane), y sus consabidos tragos de chicha y aguardiente. Hay música de caja y flauta o de quenas, baile de amanecida y retirada después de tomar el caliente y picante caldo de güisha (oveja) o chupe verde de papa, olloco (olluco) y zanoria (arracacha) con paico, huevo sacudido y cuajada que reconforta sobremanera de la mala noche. (mejor dicho buena noche) cuidando de no pringarse (quemarse).

pelo

El LANDARUTO que viene de landas, landajos o landosos, se refiere a los muchachos cuyo pelo crecido espera padrinos y fiesta para su corte . Llegado el momento en la fiesta con baile y comilona, los padrinos armados de tijeras inician el corte de pelo o trenzas entregando sus ofrendas o regalos de animales, ropas o dinero. Después le siguen los asistentes colocando en el mate las propinas u obsequios para el párvulo. También esta fiesta la hacen los citadinos en los pueblos con mayor despliegue de recursos. En todo caso se saborean los infaltables cuyes fritos o en estofado Aquí vemos el landaruto de Luchito Guerrero Figueroa en Chota en uno de los años cincuenta.

La «MESA DE ONCE» era una invitación que se hacía cuando el vecindario iba a la ciudad por algún motivo o compromiso. Se contrataba la atención en casa de alguna señora panadera para dar su patio o pieza de casa en la que los invitados tendían los ponchos en el suelo y allí se colocaban los bizcochos, dulces, queso, bebidas etc, en variedad de once y todos se sentaban al rededor para servirse en medio de amenas conversaciones. También se hacían en los sitios de las mingas o en el cementerio para la concurrencia asistente en los entierros con el abundante fiambre.

pechadas

Las PECHADAS son las canciones que se entonan en los caminos y lugares adecuados para demostrar el orgullo tradicional y típico que se hereda de los antepasados, algunos cantan solos, otros en dúos o tríos, acompañados de sus antaras, andarillas, flautas, quenas o rondines (armónicas). Las cantantes femeninas tienen renombre y en todo caso se «abre el pecho» con sendos tragos de aguardiente a pico de botella que limpian con la mano, poncho o bayeta. Hoy se estimula esta actividad artística en los concursos convocados en las ferias y certámenes.

El BOLO que es el chacchar de la coca, condimentado con cal que sacan con la púa ensalivada  del calero o matecito especial y mojado con tragos de llonque. Coquean en los velorios, en las fiestas, en las rondas, en las parlas (conversaciones), en los juegos de barajas, en los viajes (los choferes). Masticando prolongadamente las hojas de coca forman el «bolo» que abulta un cachete de la cara. Si el bolo está dulce todo va bien, si amarga, algo malo puede pasar.